Atención a clientes 8:30 a 19:00 de lunes a viernes
T.: 968 643 750

LA EMPRESA

“Asesoría en packaging
personalizada”

2. NUESTRA HISTORIA

“Nos hemos hecho a nosotros mismos luchando contra la adversidad”

Un devastador incendio reduce a cenizas los sueños de unos 40 trabajadores y 4 empresarios que como los conquistadores de los siglos de oro habían decidido 20 años antes, en 1973, incursionarse en un territorio, el de las artes gráficas, hasta entonces virgen en el sureste español. Así moría Delphos Industrias Gráficas, una litografía al servicio de la industria alimentaria. Hueco, flexo, offset y líneas de adhesivos. Una imprenta integral. Todo pasto de las llamas.

Más uno de ellos decidió no resignarse ante la adversidad, habló con Bancos, proveedores y clientes y decidió reiniciar la actividad con las líneas de offset y flexo que se habían librado del pasto de las llamas. En 1994 Gráficas Artemol nacía cual Ave Fénix de las cenizas de Delphos.

El parto fue sin epidural, con mucho dolor. Los seis meses de inactividad no se comunicaron a los distintos organismos públicos, ni Hacienda ni la S.S. sabían de lo ocurrido, por lo que Artemol arrancó con una deuda ante ambos organismos de la que no se enteró hasta un año después cuando le comunicaron una resolución sobre sucesión de empresas que la condenaba para los próximos años. Estas deudas leoninas que se multiplicaban como por progresión geométrica, junto con la deuda de Delphos a los proveedores. Y naves y maquinaria embargadas, hicieron imposible la obligada reconversión de los equipos de producción.

En 1997 profesionales en puestos clave son despedidos al descubrirse que habían montado otra empresa y competían deslealmente. Otro varapalo. Diez años duraron en el mercado hasta que desaparecieron, Y qué guerra dieron.
En el 2000 se incorpora la siguiente generación y se encuentra con una industria obsoleta y desmoralizada, pero con unos clientes fieles y leales que les animan a creer en sus posibilidades.

La esperada renovación de equipos empezó con una impresora de cinco colores traída del bloque soviético. Un desastre. Se estropeó el autómata y hubo que cambiar todo el sistema electrónico. 5 meses estuvo la línea parada, abocándonos a un ERE e hiriendo de muerte a Artemol. Corría el año 2005.
Una pena. Se habían conseguido liquidar las deudas con Hacienda y la S.S., recuperar las naves, volver a tener crédito con proveedores, nuevos clientes, …y en apenas dos meses todo se hacía bicarbonato.

Pero una vez más el Ave Fenix volvía a resurgir, y con mucha más fuerza ya que no una, sino dos empresas surgían de sus cenizas. Para que no volviera a suceder que una línea arrastrara a toda la empresa al precipicio se crean dos Hermanas, FLEXOMED para el flexible y ENVAGRAF para la estuchería. Juntas y separadas, si eso es posible.

Cuando llegó la crisis del 2007 Flexomed estaba preparada para afrontar los nuevos retos de la nueva coyuntura. Tras tantas vicisitudes. De hecho, se acabó el resurgir y se empezó de nuevo, con las ideas muy claras, conociendo el entorno, visualizando nuestros objetivos y teniendo clara nuestra misión divina. En el 2015 decidimos fusionar Envagraf con Flexomed, y volver a ser una sola empresa.

En 2016 recibimos un premio WorldStar al mejor envase del mundo por nuestra bandeja pitufo.

En 2017 recibimos otro WorldStar por nuestra bolsa secuestradora, y la distinción especial con medalla de oro como mejor envase en ahorro de alimentos.

Solo hemos tardado 40 años en empezar a aprender a hacer un envase.

Creemos que estamos en la buena línea, y creemos que solo los próximos 40 años nos darán o quitarán la razón.